El Barcelona es un polvorín: nadie se fía de nadie

El Barcelona vive su peor crisis desde hace muchos años. Los malos resultados del equipo, unidos al cese de Valverde y a las graves lesiones de jugadores claves, han provocado un enorme nerviosismo en todos los estamentos del club que empiezan a temerse un año en blanco. El último capítulo, y el más grave de todos, es el enfrentamiento público entre Eric Abidal y Leo Messi.El secretario técnico concedió una entrevista al diario Sport para intentar explicar todo lo sucedido en el mercado invernal. Una entrevista que tenía lugar después de una reunión con Bartomeu en la que el presidente dio su apoyo al francés. Sin embargo, lo que debía ser un lavado de cara en la Prensa, provocó un enorme incendio cuyas consecuencias son ahora muy difíciles de prever.

Abidal dijo que uno de los motivos por el cual se tomó la decisión de prescindir fueron los jugadores. «Había algunos descontentos que no se entrenaban bien», dijo el secretario técnico. Tampoco le gustó a Leo que hablase de negociaciones para la renovación de su contrato.La reacción del argentino no se hizo esperar. El futbolista anda caliente estos días por la situación en la que está inmerso el equipo con esos malos resultados y un cambio de entrenador que de momento no ha aportado soluciones. Su enfado se nota en los entrenamientos y también en los partidos. Solamente faltaba que Abidal cargase contra los jugadores haciéndoles de alguna manera responsables del cese de Valverde.A través de las redes sociales colgó un mensaje en el que indicaba a Abidal que debía hacerse responsable de sus decisiones y, sobre todo, que si hablaba de jugadores dijera los nombres de dichos responsables. Messi sabe por experiencia que cuando se habla del vestuario del Barcelona todas las miradas se centran en él. Y si alguien no fue responsable de la salida de Valverde fue precisamente Leo.

El Barcelona ha entrado en una situación en la que ya todos desconfían de todos y los nervios están a flor de piel. Bartomeu no se fía de Abidal por todo lo sucedido en este mercado invernal con el show protagonizado en Doha con Xavi y la falta de refuerzos para el ataque. Aunque reafirmase al francés, la confianza ya no es la misma.Los jugadores tampoco han visto en el técnico la salvación. Sus primeros planteamientos no han dado resultado y ha tenido que dar marcha atrás y recuperar la idea con la que estaba jugando Valverde. Sin Luis Suárez y Dembélé poco más podrá hacer. El equipo no da para más y esto ya empiezan a verlo todos. Messi, el primero.Y la desconfianza también se ha trasladado al vestuario azulgrana. Había jugadores que eran partidarios de que Valverde se fuera porque su protagonismo se había reducido considerablemente como es el caso de Busquets, Rakitic o Arturo Vidal, entre otros. Valverde se fue con la sensación de que algunos futbolistas le habían hecho la cama.El clima que se vive en el vestuario es irrespirable con reproches entre los jugadores. El que no fuera ninguno de los capitanes a la rueda de prensa de Víctor Tomás en la que anunció su retirada es un claro síntoma del mal ambiente que se vive ahí dentro. porque se habló de ir. O situaciones que venían de atrás como fue el no permitir que entraran las cámaras para grabar la segunda parte del documental Matchday.

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